Los seres vivos no somos organismos aislados sino que interactuamos con el medio que nos rodea. La influencia que ejercen los distintos agentes que conforman el medio puede ser tanto positiva como negativa.

 

Las plantas no son una excepción y, por tanto, pueden ser condicionadas y alteradas por distintos factores. De la capacidad de respuesta que tengan a estos factores depende su equilibrio y por tanto su óptimo desarrollo y productividad.

Las problemáticas que a lo largo de la historia han condicionado más a las plantas han sido las de origen biótico: si su sistema inmunológico carece de suficientes “herramientas” defensivas  su equilibrio se rompe entrando en un estado de estrés que puede desembocar incluso en su muerte.

Este problema, que se ha podido resumir en un sólo párrafo, es de suma importancia en la agricultura. Y se podría decir que su envergadura ha ido aumentando considerablemente en las últimas décadas debido a la "facilidad" actual para transferir problemáticas de unas zonas a otras y a los cambios climáticos que se están experimentando.

Sensibles a esta problemática, manifiesta a nivel mundial, en Cintrave adquirimos el firme compromiso de trabajar para contribuir a su solución. Y así, tras largos años de investigación, hemos conseguido desarrollar con medios propios una tecnología que permite aumentar la capacidad de respuesta a las plantas.  

Muchas son las propuestas que existen para intentar resolver esta preocupante situación, pero si hay algo fundamental que nos diferencia es:

  1. La tecnología desarrollada por Cintrave va dirigida al interior de la planta, por tanto a resolver los problemas que la desequilibran localizados dentro de ella.

  2. Es la propia planta quien hace uso directo y automático de los recursos que le proporcionamos.

  3. Extraemos esos recursos del mundo vegetal, por lo que la planta no los percibe como elementos extraños, invasivos y/o agresivos.